lunes, 5 de octubre de 2015

ZOCO-MARÍA OSTIZ, PIRRI-SONIA BRUNO, DOS BODAS DE PERIÓDICO


Los desaparecidos periódicos "Pueblo" de Madrid  y "Dicen" de Barcelona les invitaron en su momento a Zoco y a Pirri a una entrevista. Para darle más colorido les presentaron a María Ostiz y a Sonia Bruno, actriz y cantante, respectivamente. Hubo flechazo y la cita mediática terminó en boda.
El Real Madrid les obsequió con un estupendo frigorífico Super Ser. Luego cada uno celebró el enlace matrimonial a su estilo, de manera bien distinta: Zoco en el Castillo de Javier en la más absoluta la intimidad y Pirri en olor de multitudes con la novia de minifalda.

EL FOTÓGRAFO MENA Y POCOS MÁS

Ignacio Zoco (I.Z.) Recuerdo que queríamos una boda íntima. Yo ya estaba a mitad de mi carrera en el Real Madrid, era ya famoso, pero no quería que nadie se enterara. Pretendimos casarnos el día 8 de junio que es el cumpleaños de María, pero los frailes del Castillo de Javier en Navarra nos dijeron que si queríamos intimidad ese día sería imposible por ser un sábado de verano, así que lo dejamos para el lunes. Me levanté temprano y me fui a casa de mi amigo el fotógrafo Mena y le pregunté si le importaba acompañarme a Javier. "¿A qué vamos a ir allá?", replicó. "Es que voy a casarme y quiero que tú nos hagas las fotos". "!Jobar!", dijo. Lo metí en el coche y no lo solté hasta la iglesia para que no hablara con nadie. Nos casamos ante 22 personas. Nuestras familias y amigos muy personales.


Fútbol y música. Hay hoy por el mundo de la prensa del corazón una pareja unida con esos mismos lazos: David y Victoria Beckham. ¿Qué habría sido de vosotros si hubiérais nacido 40 años después, tal como está el mundo de los famosos?I
I.Z. Hubiéramos sido los mismos. Nuestros genes navarros no dan para otra cosa. Ese mundo no es el nuestro.
M.O. Es algo que no te planteas pero que te acompaña toda la vida. Es lo que te ha dado tu gente, tus padres, maestros, amigos, el arroparte en tu tierra, los valores que te han cobijado siempre. Sobre todo en dos profesiones como las nuestras. Hay una frase que juré a mi padre no olvidar. Cuando me dejó en la estación de Atocha, porque venía a estudiar aquí Arte Dramático, él, que ni sabía qué era eso, mi querido padre Juanito, vendedor ambulante que en paz descanse, me dijo: "yo no sé lo que quieres estudiar pero si sé lo que tu madre y yo te hemos enseñado y lo que has aprendido en casa. Recuérdalo, pero acuérdate sobre todo de que hay un Dios". Y en ese momento yo me jure que ese hombre jamás bajaría la cabeza por mí. Esos son nuestros valores.



Tu partida de nacimiento te sitúa en un punto geográfico: Avilés.
M.O. Mi padre, de Ororbia. Toda mi familia, mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos son navarros. En la postguerra, mi padre buscaba trabajo y un hermano sacerdote de mi madre, que estaba en Avilés, le dijo: "pero Juanito, ¡tú sabes conducir!". Saber conducir en aquel tiempo era casi ser diplomático. Así que le dijo que se fuera para allá, que tendría trabajo seguro. Mi madre ya estaba embarazada de mí, así que allí nací. Regresamos a Pamplona cuando yo tenía dos meses. Mis padres vivieron en una habitación con derecho a cocina. ¡Aquéllas sí que eran crisis! Pero fui una niña muy feliz. Me faltaban mil cosas, pero me desbordaba el cariño de mi gente.
¿Qué sintió aquel muchacho de provincias que caía en el Real Madrid, un gran club lleno ya de figuras de gran magnitud como Gento, Santamaría, Puskas, Di Stéfano.

I.Z. No me costó esfuerzo. ¿Qué hacia? Pues llevar un comportamiento normal, con la educación que te han dado en casa y ya está. No pasa nada. Todo consiste en no meterse en cosas raras ni menospreciar a nadie ni pensar que eres más que nadie. Tú te limitas a hacer una vida normal dedicada a lo tuyo sin molestar a los demás, y punto.
En aquellos años comenzaba el agasajo a las figuras, la presión de los medios y de las marcas.
M.O. Calla, calla. No veas cómo llovían los regalos en Navidad. Un año una empresa nos llenó literalmente la casa de juguetes. Cuando vi a mis hijos deambular de juguete en juguete sin saber qué hacer, le dije a Zoco: "Esto lo arreglo en un minuto". Bajé a la tienda de electrodomésticos que tenía unas cajas enormes de cartón para embalar los frigoríficos, llené cinco cajas con los juguetes y las facture a la bajera de mi padre en Pamplona. Allí han estado 25 años, hasta que un día mis hijos se acordaron de ellas y las abrimos en medio de una gran fiesta. Pero en aquel entonces hubiera sido matar su imaginación mantener aquel derroche. No veas lo bien que lo pasábamos cuando hacían en el pasillo un tren con las banquetas de la cocina y nos cobraban billete a Zoco y a mí por sentarnos y pasearnos por un mundo imaginario.




¿Volverías a empezar, María? Muchos cantantes de tu generación han vuelto y ahí están.
M.O. Lo que he hecho, hecho está, y lo hice con mucho cariño. Hay gente que ha oído mi música que estaría encantada con mi vuelta, pero si tuviera que dar ese paso sería sólo con gente que entendiera mi música. Y no veo yo que las cosas vayan por ahí. El peso de la industria musical anglosajona aplasta a los artistas españoles. Hay una generación de chicos jóvenes que no tienen ni idea de los cantantes que les precedieron y que son parte de su historia. Criticamos las cosas de fuera, pero luego terminamos asumiéndolas con gran docilidad. Total, que yo sigo cantando en las fiestas de casa con mi familia y mis amigos, y componiendo y escribiendo poemas. En público sólo canto siguiendo la costumbre que heredé del Oberena: en Navidad y en los hospitales, y lo único que exijo es que no haya ningún móvil que me grave. Sólo con ver la cara de los enfermos me siento supergratificada.
Tres hijos y siete nietos, ¿alguno con balón o con guitarra?
I.Z. No, no. Uno dirige un hotel en Madrid. Mi hija está con su marido y sus cinco hijos en California. Estos días termina de convalidar su título de médico, y el pequeño está en una empresa en Madrid. Es verdad que hasta que tuvo 24 años estuvo jugando por segunda división y en un equipo chino y en otro escocés, pero eso fue hace tiempo.




ENTREVISTA EN "DICEN" Y FIESTA EN "PUEBLO"
A Sonia Bruno le gustaba el fútbol y la manera de jugar Pepe Pirri.. El flechazo fue instantáneo. Se conocieron, se casaron y Sonia abandonó el mundo del espectáculo. Similar fue el encuentro del también jugador del Real Madrid Ignacio Zoco y la cantante María Ostiz. El periodista José Vicente Hernáez les reunió para un reportaje del desaparecido periódico de Barcelona ‘Dicen’. El famoso jugador navarro se enamoró de la cantante de ‘Canta Cigarra’ y ‘Un Pueblo Es’.

 

PIRRI Y SONIA BRUNO SE DAN EL «SÍ, QUIERO»
 






- Por favor, no digáis que nos casamos el día 12. El balompié y el celuloide cruzan sus caminos. Tras año y medio de noviazgo clandestino, Pirri y Sonia Bruno, se prometieron fidelidad eterna en la parroquia de Santa Rita. La boda fue un acontecimiento social y en ella se citaron un sin número de celebridades.

Era la súplica de Sonia y Pirri. Tenían miedo. Temían al día más trascendental de sus vidas. No al día en sí, que esperaban con ansiedad sino al show que inevitablemente se montaría en torno a él.

- Tengo miedo. Un miedo horrible... confesó Sonia cuatro días antes de la boda.
- He tirado a la basura los cosméticos. ¡Ya no los necesito! He dejado el cine, me voy a casar.... ¡Soy otra vez Antoñita Oyamburu!.

Días vividos contrarreloj. A primera hora de la mañana, Pirri llegaba a casa de Sonia.
- Viviremos aquí. Hemos comprado el apartamento contiguo. Tiraremos el tabique y lo uniremos con éste. Tal como está, es suficiente para nosotros dos, pero luego vendrán los niños y... Parece mentira que una pueda haber vivido tanto en tan pocos años. Fui modelo, secretaria del director de un diario deportivo barcelonés, presentadora de televisión, actriz... Miss Barcelona, Miss Feria Internacional... Ventiocho películas en nueve años... Mi venida a Madrid, sola, sin nada, sin nadie...

También Pirri arrancó de cero en Ceuta, su ciudad natal. La fama llamó a sus puertas casi al unísono. Sí, tenía que estar escrito... Porque hace año y medio, cuando coincidieron en una fiesta organizada por un diario madrileño, ella y él se miraron, sonrieron y siguieron mirándose...
-Si quieres, Sonia, mañana comemos juntos...

- Don Santiago -le dice a su presidente- , ¿conoce a usted a mi madre?
- No tenía el gusto -dice Bernabéu, el gran patriarca del Real Madrid-. ¡Enhorabuena, señora! ¡Su hijo es un estupendo chaval!

El lunch se sirve en el propio jardín del templo. Chicote a preparado las viandas y una gigantesca tarta nupcial de ocho pisos. Sonia y Pirri ya están tranquilos. .





ZOCO Y MARÍA OSTIZ, ENLACE ÍNTIMO


Diecisiete, sólo diecisiete personas asistieron a la boda de Igancio Zoco y María Ostiz. El enlace matrimonial del futbolista con la cantante, celebrado en la basílica del castillo de Javier, se desarrolló en la más estricta intimidad. Unicamente los familiares más allegados de las respectivas familias y un representante del Real Madrid acompañaron a los novios en el «días más feliz de sus vidas».

Así de privada quería Zoco que fuese su marcha nupcial, y así se cumplió. A partir de ahora, la señora de Zoco seguirá cantando, pero sólo en discos, y no hará más apariciones artísticas en público.

Zoco y María Ostiz se conocían desde hace varios años, en la época en la que la cantante actuaba como solista en el conjunto musical que amenizaba el baile de los días festivos en el Casino Principal de Pamplona. Del anonimato a la popularidad, gracias a su personal y peculiar manera de componer e interpretar la canción melódica, María Ostiz abandona la capital navarra para venirse a Madrid.

Y en Madrid el reencuentro de María e Ignacio terminó en amor... Amor que les llevó al altar en un día de lluvia y en el mismo lugar donde naciera San Francisco Javier, el santo patrono de Navarra.

María, rosas rojas en vez del típico ramo de azahar, lució un vestido de raso y tul ilusión. Ignacio Zoco, sobrio como su carácter, se conformó con la media etiqueta. ¡Enhorabuena!





CARAS FAMOSAS EN LA BODA DE PIRRI

Carmen Sevilla y Augusto Algueró, Conchita Velasco, Paco Gento, Santiago Bernabeu, Miguel Muñoz... y un buen puñado de famosos dieron lustre al enlace. Los más elegantes fueron los jugadores merengues. Amancio, Grosso, y De Felipe lucían impecables mientras Velázquez ponía la nota ye-yé con su infinita melena rubia. Pese a la nutrida nómina de celelebridades, se echaron en falta algunas estrellas del cine patrio. El gentío que se arremolinaba en las puertas del templo preguntaba por Teresa Gimpera, La Polaca, Mary Francis, Karina... La suspicacia del porqué de estas ausencias sobrevoló la boda.





LUNAS DE MIEL DISCRETAS Y KILOMÉTRICAS

Siguiendo la tónica de discreción y buen gusto que ha caracterizado su enlace, Zozo y María Ostiz pasarán su luna de miel en el santuario pirenaico de Javier. El refugio está muy lejos de los curiosos ojos de la prensa y del mundanal ruido futbolero. Por su parte, Sonia Bruno y José Martínez «Pirri» se han embarcado en un viaje que les ha de llevar a Francia, Italia, Yugoslavia, Turquía... Baños de sol y glamour para un pareja que carburó su flamante deportivo para merendarse los kilómetros de media Europa. De vuelta a casa, los novios tiene previsto visitar Ceuta y Barcelona para cumplimentar a sus respectivas familias.


AL CIERRE DE EDICIÓN

Qué tal, Angel: He leído tu artículo sobre los matrimonios Zoco-Ostiz y Pirri con Sonia Bruno. Aqui te envio una foto que tenía en casa en la cual salen las dos féminas, María Ostiz y Sonia Bruno. Una foto inédita, por supuesto, que me envió Sonia. Ésta es oriunda de Navarra a pesar de ser catalana de nacimiento. Su nombre real es María Antonia Oyamburu. Su padre era un jefazo de Radio Nacional y descendian de Estella. Cuando Maria e Ignacio tenían su chalet en Iratxe solía ír Sonia a visitarlos.


Alberto Gurrea me manda esta inédita fotografía
en que se ve a María y a  Sonia en plena juventud

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